jueves, 23 de febrero de 2012

‘Coaching’ para niños en “Show Me Baby”


La Asociación Internacional de Apoyo a los Jóvenes (Aidaj) es uno de los diez participantes en el evento “Show Me Baby”, que tiene lugar desde este jueves 23 hasta el sábado 25 en el Espacio Sony de Madrid (C/ Serrano, nº 12), con una serie de talleres y actividades gratuitas para niños desde muy corta edad hasta los quince años.

Formada por un equipo de ‘coaches’ profesionales y expertos en Inteligencia Emocional procedentes de empresas, universidades, instituciones y organizaciones de primer nivel, Aidaj es una asociación independiente sin ánimo de lucro que ayuda a los jóvenes a descubrir sus motivaciones, talentos y emociones para desarrollar su potencial. En “Show Me Baby” dará a conocer sus diferentes programas de ‘coaching’ para niños y adolescentes, que son los siguientes:
“Creciendo Juntos”. Proyecto inédito de ‘coaching’ para alumnos voluntarios de los últimos cursos de Primaria, Secundaria y Bachillerato, cuyo “Plan Piloto” se desarrolla desde octubre hasta junio en varios colegios de Madrid, como por ejemplo el “Nuestra Señora de Moratalaz” (Avdª. Moratalaz, nº 91), el Centro de Educación Especial e Integración “Niño Jesús del Remedio” (C/ Monasterio de las Huelgas, nº 15), o el Centro Público de Educación Infantil y Primaria “Padre Jerónimo” (C/Alcalá, nº 80 de Algete).
Al Programa irán sumando figuras relevantes del mundo de la comunicación, la cultura, la educación, el deporte y otras actividades que puedan servir de ejemplo y formar en valores a nuestros jóvenes. También hay empresas que lo apoyan, como Ernst & Young, que ha propuesto el Proyecto a sus trabajadores para “El Euro Solidario”, dentro de sus acciones de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
“Descubre Tus Valores con Amor, Magia y Humor” es un taller de Ilusionismo Motivacional, pensado para los más jóvenes, aunque también tiene un gran éxito entre adolescentes y mayores. Dirigido por un ‘coach’ y mago profesional, utiliza la magia como vehículo lúdico de impacto. El ilusionismo es el arte de hacer que lo imposible sea posible. Con tal premisa, y con sorprendentes números de magia y dinámicas de grupo, se motiva y fortalece el estado mental de los asistentes, haciéndoles conscientes de que si uno cree que algo es posible, entonces lo será. Pero si cree que no es posible, también estará en lo cierto.
El propósito es infundir confianza en uno mismo, invitando al cambio de actitud frente a los desafíos del día a día; generar personas más confiadas en sí mismas, satisfechas con el presente y optimistas con el futuro.
“Alíate con Tu Futuro” es un programa que facilita la orientación tanto de los jóvenes en busca de empleo al terminar sus estudios, como de los que quieren dar un giro a su carrera o romper con su trayectoria anterior. Sea cual sea su caso, el joven pasa por un periodo de reflexión y trabajo personal, en el que el asesoramiento, apoyo y entrenamiento de un experto en la materia es de vital importancia para superar esta etapa con éxito.
Por último, el “Coaching Deportivo” nace como una respuesta a la importancia de la concentración, el control de las emociones (como la ansiedad), la fuerza mental y otros conceptos en los que el principal oponente del deportista es él mismo. El Programa le enseña a desarrollar competencias como el compromiso, la responsabilidad, el respeto, el esfuerzo y la excelencia, lo que le permite mejorar sus resultados y desplegar todo su talento. El deportista puede mejorar sus habilidades para “gestionarse a sí mismo”, ganar confianza en sus aptitudes y ser capaz de dar su máximo rendimiento. Hoy, este programa se considera una técnica fundamental para el desarrollo deportivo.
En el evento “Show Me Baby”, la Asociación Internacional de Apoyo a los Jóvenes (Aidaj) impartirá varias charlas y conferencias y pondrá en práctica “El Euro Solidario”, consistente en pedir un euro a los visitantes y, a cambio, dar un pequeño obsequio a los niños.


martes, 7 de febrero de 2012

Desorden Moral

No solo no me importa decirlo, sino que me enorgullece poder mostrar mi admiración por Juan Cruz. En su tira de El País del 29/01/2012 emplea este titular para destacar la preocupante falta de moralidad que hay en la política española y, en particular, en algunas regiones y cómo se traslada este sentimiento a la ciudadanía. Es bochornoso ver cómo aquellos gobernantes y personas “ejemplares” utilizan un lenguaje que, a mí particularmente, me da vergüenza: amiguito del alma, te quiero un huevo, te has pasado pueblos con mi regalo, lo nuestro es muy bonito… Para mí, el resultado final estaba cantado, pero eso me da igual: si después de lo oído, leído y visto los ciudadanos seguimos votando a estos “personajes” es que algo pasa en nuestra sociedad.

Si trasladamos esta actitud y aptitud al mundo de los negocios el panorama no es mucho mejor. Es cierto que nos sonrojan los sueldos de ciertas personas y los beneficios de ciertas empresas (aunque ahora están a la baja), las indemnizaciones y pensiones de altos directivos y la forma de la banca de ejecutar los desahucios de aquellos que lo han perdido todo. Y al mismo tiempo, todos estos “elementos” hablan de la responsabilidad de las empresas, de las administraciones, de los directivos y de los trabajadores sin ningún descaro ni, por supuesto, remordimiento. Dickens ya lo describió hace doscientos años, comenta Elvira Lindo en el mismo diario, pero entonces no había tanta conciencia social ni el capitalismo era tan extremo y radical como lo es hoy.

¿Podemos hacer algo? Todos decimos que sí con la boca grande, que esto se resolverá en no mucho tiempo, que no hay mal que dure cien años, pero con la pequeña ponemos algunos “peros” y nos mostramos inseguros ante el futuro próximo. Cinco millones largos de parados son demasiados para que esta sociedad lo soporte y aún así no nos movilizamos. La vida es un poco más triste y aburrida, pero seguimos adelante. Vemos como cada día hay más pobreza, más hambre, más vecinos en el paro, o nosotros mismos nos vemos afectados y lo consideramos como un descanso merecido y que algo encontraré porque estoy “preparado”. Me comentaba esta mañana mi compañera, funcionaria del Ministerio de Justicia, la resignación de los interinos ante las situaciones injustas del día a día de su trabajo, el sometimiento al que se ven abocados por no perjudicar sus expectativas laborales si levantan la voz y el descaro de los superiores (no de todos, también es cierto) a la hora de ejecutar y mandar las labores habituales. Este es, para mí, el principal problema de la crisis: la resignación y el sometimiento.

¿Cómo encajar todo esto con la RSC? No es fácil y creo que no hay soluciones definitivas. Las políticas a aplicar están muy marcadas por el exterior y tenemos muy poco margen de maniobra. Aún así, creo que hay líneas rojas que no se deben superar. Como por ejemplo, todo lo que afecte a la protección social (dependencia, sanidad y educación), lo que afecte a la estabilidad laboral de los trabajadores (sindicatos y representantes, tipos de contratos y flexibilidad real consensuada, no impuesta) y lo que suponemos una gran mayoría: traspasar la moralidad establecida y la ética profesional. Hablamos de corrupción, de fraude, de decencia y de la aplicación de criterios morales establecidos por las varias declaraciones universales en el siglo pasado.

El humanismo no es malo, todo lo contrario, pero si lo llevamos a puntos extremos lo desvirtuamos y lo convertimos en el personalismo y esté, mal entendido, puede ser muy peligroso. Lo mismo ocurre con el capitalismo extremo. La historia nos ha demostrado, hasta ahora, que es el mejor sistema conocido, como la democracia, pero bien aplicado. Llevado a casos extremos genera pobreza, miseria y hambruna, muerte, corrupción, fraude y el todo vale con tal de obtener beneficios.

Debemos desterrar prácticas como las que estamos conociendo estos días en España: Valencia, Madrid, Andalucía, Cataluña…; juicios en el Tribunal Supremo impropios de un país que se llama desarrollado y en otros tribunales varios; políticos que no dicen lo que piensan ni piensan lo que dicen y, aún más grave, lo que hacen. En definitiva: desorden moral.

sábado, 28 de enero de 2012

Nuevas profesiones... aprovechando la crisis


Muchos gurús de la economía, profesionales del mentoring y asesores de negocios nos advierten de que las crisis son para aprovecharlas en nuestro propio beneficio. Crisis es cambio, metamorfosis, por tanto los más avispados la utilizan para transformar lo negativo en presuntamente positivo. Lo que creo más bien es que lo que se producen muchas veces son mutaciones profesionales. Y de esta forman surgen nuevos negocios a raíz de los déficits soportados por los trabajos clásicos que entran en dificultades de superviviencia.
El espectáculo debe continuar
Rebuscando en los entramados de los inestables mercados en transmutación, se pueden encontrar algunos de los nuevos oficios auspiciados por la crisis económico-laboral. Veamos unos ejemplos.
Asesor de negocio de gorrillas. Debido al descenso en el uso del automóvil corriente, los aparcamientos urbanos gestionados por los populares gorrillas apenas tienen movimiento por lo que estos están teniendo problemas para conseguir facturaciones pasadas. Es por ello que han aparecido los llamados asesores de gorrilas que les facilitan la búsqueda y el acceso a nuevas zonas de estacionamiento en lugares residenciales más opulentos donde poder gestionar los aparcamientos de las visitas a mansiones de privilegiados, de empleados de empresas aun en alza y o de socios de clubs deportivos selectos.
Adivinadores del pasado. Los “tarotianos” que hasta ahora llenaban horas de pantalla para adivinar el futuro en diferentes aspectos de la vida a incautos necesitados de optimismo han visto reducir su número de adeptos a menos del 20% respecto a épocas anteriores. Esto es debido a la imposibilidad de vaticinar ningún futuro dado que ya nadie se atreve a indicar cuál será el definitivo año de salida de la crisis: no hay cartomancia que pueda con ello. Por este motivo muchos de estos adivinadores han trasladado sus conocimientos a predecir el pasado, algo que aun pareciendo sencillo, no lo es debido a que no es fácil averiguar  cuál fue el verdadero origen de la crisis (y esta es la cuestión más solicitada por los clientes).
Hijo de cristalero. Este nuevo oficio se está extendiendo muy rápidamente entre jóvenes que ofrecen servicios de transparencia y autenticidad a todas aquellas instituciones públicas, fundaciones, bancos y altas empresas que no deseen caer en las corruptelas y las falsedades documentales. A través de estos profesionales se podrán ver con mayor claridad las actuaciones que realicen los componentes de tales organizaciones.
Broker de buena suerte. Tras el giro de gran parte de la población (básicamente la más afectada por las consecuencias de la crisis) optando por buscar que la suerte les provea de los medios económicos que el trabajo no les proporciona, un nuevo grupo de profesionales han saltado a la escena laboral. Son los llamados brokers de la suerte que gestionan los intereses de los que más apuestan y les asesoran y recomiendan sorteos, loterías, concursos y juegos en los que conseguir mayores probabilidades de ganar. No obstante, dado que cobran porcentajes sobre las ganancias, es una profesión difícil de rentabilizar en vista de que las loterías existentes ofrecen rentabilidades (basadas en posibilidades de acertar) terriblemente bajas.

Total, que como dice el refrán: no hay mal que por bien no venga. Y es que siempre se cumple la máxima de que si algo entra en decadencia, lo contrario empieza su esplendor.
En fin, las dosis de humor y optimismo no deben dejar nunca de acompañarnos. Alguien dijo una vez: "El optimista siempre tiene un proyecto. El pesimista siempre tiene una excusa."


Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB



Foto cortesía de Freephotos.biz



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martes, 10 de enero de 2012

La Seguridad de la información es cosa de todos


Para nadie es desconocido que la informática (tratamiento automatizado de la información) transciende el ámbito de los negocios y nos afecta a todos en buena parte de las actividades y momentos de nuestras vidas.
Todos somos por tanto usuarios y, no nos queda otra, en alguna medida entendidos en informática. Pocas áreas de actividad hay en las que la frontera entre el profesional y el aficionado sea tan difusa. Creo que con la informática pasa como con el futbol; todos llevamos dentro un Mouriño o un Guardiola.
Y ¿es esto bueno o malo?. Pues la verdad es que no lo sé, pero lo que sí tengo claro es que si algo nos gusta, nos interesa o sencillamente nos es necesario lo mejor que podemos hacer es intentar entenderlo y aprender de los que realmente saben; los profesionales, los auténticos Mouriño o Guardiola. Y para poder aprender de ellos y con ellos hay dos formas; o usamos la táctica del Mus (mirar y callar) que es muy mala o tenemos la suerte de que algún profesional se decida a realizar una labor de formación o divulgación de sus conocimientos.
Dentro de la informática el área de la seguridad de la información es de especial importancia para el usuario particular. ¿A quién no le preocupan temas como los virus, la protección de la información contenida en su móvil o el asegurar la red Wifi de casa?.
En este ámbito de la seguridad de la información quiero destacar un proyecto divulgativo que me parece es interesante por muchos aspectos:
  • Lo es por sus promotores. La Universidad Politécnica de Madrid y Criptored están detrás de este proyecto.
  • Lo es por los temas tratados. Los virus, el análisis de riesgos, la seguridad en redes Wifi o en aplicaciones web son algunos de ellos.
  • Lo es por los autores implicados. Sin citar ningún nombre baste decir que todos ellos son auténticos referentes en cada uno de los temas tratados.
  • Y sobre todo lo es por su formato. Cada tema se presenta en un vídeo (fácil de seguir) con apoyo de tres documentos (Guion, diapositivas y ejercicios).
Este proyecto se llama Intypedia, se puede acceder a él en http://www.intypedia.com/ y lamentablemente si no encuentra nuevas fuentes de patrocinio tendrá que cerrar sus puertas en pocos meses. Si esto sucede se perderá una excelente vía de acercarnos a la seguridad de la información de la mano de los mejores.




Fotografía Logo de Intypedia
(www.intypedia.com)

jueves, 22 de diciembre de 2011

¿Qué hará el nuevo Gobierno con la RSC?


Hoy ha tomado posesión del cargo de Presidente de Gobierno Mariano Rajoy, después de su arrolladora victoria en las elecciones del 20 N. El Partido Popular ha ganado ampliamente y bien. Ya no vale preguntarse si por debilidad del oponente o por méritos propios. Ha ganado y le toca gobernar los próximos cuatro años. A nosotros, los electores, nos toca valorar durante este tiempo las acciones que lleven a cabo y enjuiciar las consecuencias.
¿Cómo debemos esperar, los que nos preocupamos por la RSC, las respuestas a todas las demandas y necesidades que a lo largo de los últimos años nos venimos haciendo? Todos podemos estar de acuerdo que los pasos dados han sido interesantes pero insuficientes: en ocho años de gobierno, se podía haber empujado un poco más. Pero tampoco vale ya, ni sirve de nada, lamentarnos de las faltas y ausencias anteriores.
Hoy se abre una nueva puerta y expectantes deberemos estar sobre las medidas que puedan tomar. ¿Cuáles son las necesidades y medidas que, desde los que trabajamos en la RSC, deben tomar para impulsar la implantación y, por qué no, la obligación de medidas que regulen las acciones de las empresas en lo que se refiere a lo económico, social y mediambiental? Analizando el mundo empresarial en España, está claro que ese gran porcentaje de pequeñas y medianas empresas deben empezar a aplicar, de manera masiva, la RSC en su día a día. Siempre desde mi punto de vista, considero que, de una u otra forma, debemos ayudarlas a aplicar los principios de la RSC. Es, por lo tanto, fundamental un plan de comunicación en donde se expliquen y detallen acciones concretas a llevar a cabo para que una gran mayoría de las empresas tengan en consideración la RSC. Hablamos de conciliación, de no discriminación, de respeto a la Derechos Humanos y Medio Ambiente, de responsabilidad en la gestión y, por qué no, de memorias, de gestión de las marcas, de cuadros de mando que ayuden a la Dirección, de certificaciones,… Y todo ello, como siempre, en las tres variables básicas de la RSC: económica, social y mediambiental.
El trabajo será arduo y requerirá recursos económicos y humanos para hacer llegar el mensaje y aplicar los criterios que cada empresa considera necesarios y suficientes. Desde el Gobierno se pueden promulgar iniciativas (directivas, decretos o leyes) y, aunque no soy muy partidario de las subvenciones, hacer aportaciones que signifiquen el arranque definitivo de la RSC en el tejido empresarial español.
Respecto a las Grandes Empresas, las del IBEX y las de más de 1.000 empleados, les demando que apliquen la RSC de forma responsable y no solo para que se vea que tienen departamento y personal dedicado y que cumplen con los principios. Es decir, menos marketing y más acciones.
Comentaba en los párrafos anteriores que el trabajo será arduo, sin duda, pero los beneficios podrán ser inmensos: económicos, sociales y medioambientales. Económicos por que estoy convencido de que a medio plazo, contar con la RSC en la Gestión de la empresa, aportará los beneficios deseados y permitirá poner en marcha iniciativas que hasta hoy no se contemplan; Sociales por que todo lo que rodea a la empresa tiene su repercusión social y cuanto mejor estemos con nuestro entorno mejor será considerada la aceptación y respeto de la misma y esto se traducirá en beneficios futuros; y Medioambientales por que tenemos la oportunidad de ofrecer a nuestros descendientes un mundo más limpio, más sano y más sostenible.
Es el momento de poner en valor y sobre la mesa todas estas cuestiones y el nuevo Gobierno tiene la oportunidad de apoyar, empujar y favorecer iniciativas que conduzcan a que la RSC forme parte de la política diaria de las empresas, de los directivos, de los empleados, de los proveedores, de los clientes, es decir, de los Grupos de Interés que conforman el círculo y el engranaje de las compañías.
Estaremos ahí para valorar y juzgar las acciones, reclamar en caso de ignorancia y aplaudir la sabiduría.

Javier Colino
Consultor en RSC

lunes, 19 de diciembre de 2011

Muéstranos el camino


Las autoridades públicas están, en estos tiempos, muy volcadas en fomentar el que la gente emprenda una actividad económica por su cuenta, llámese autónomo, llámese emprendedor, llámese “sal del paro y monta tu propia empresa”. Esto último parece un anuncio de fascículos o de bricolaje. Pero el acicate con el que mejor se mueven las instancias de la administración (a cualquier nivel de competencia) se basa fundamentalmente en los aspectos meramente financieros o económicos, traduciéndose en la mayoría de las medidas en ahorro de costes —vía reducción de obligaciones tributarias— o en financiación de activos o actividades —vía inversión de capital-riesgo, créditos blandos o incluso subvenciones a fondo perdido—.
Andando se hace el camino
Bien, todo eso está muy bien. Quién va a negar que disponer de fondos económicos, tanto si se los prestan en mejores condiciones que en el mercado bancario como si se los evitan pagar en sus declaraciones impositivas, es algo positivo y nadie va a rechazar (siempre cumpliendo estrictamente ciertas condiciones que para todo las hay). Pero la puesta en marcha de una actividad económica por cuenta propia en cualquiera de sus diferentes modalidades (autónomo, profesional, pyme,  microempresa) lo que supone fundamentalmente no es tanto la obvia necesidad de reducir los costes al mínimo como la perentoriedad de conseguir ingresos. Si conseguimos alcanzar nuestros objetivos en ingresos, menos quebraderos nos supondrá acomodarnos a sus costes derivados. Si no conseguimos suficientes ingresos, empezará a importarnos bien poco el ahorro de costes o las inversiones. Porque los ingresos no vienen, aunque lo facilita, exclusivamente por tener menos costes o disponer de inversión.
Los caminos para llegar a estos ingresos (encontrar los clientes potenciales, hacer llegar nuestros mensajes, conseguir contratos, estar en disposición de competir por una oferta, etc.) no son precisamente ni fáciles ni conocidos por los emprendedores o los iniciadores de una actividad profesional por su cuenta y riesgo.
Es por este motivo que, sin renunciar claro está a recibir ayudas económicas de la administración del estilo que sea, yo preferiría que la contribución pública se enfocará más (además) en aspectos como:
  • Facilitar canales de difusión de nuestra empresa o de nuestros servicios y productos en ámbitos adecuados a nuestra actividad (locales, nacionales, exportación)
  • Promover los intercambios de conocimiento y contacto directo de empresarios proveedores con empresarios clientes (clásico y en boga networking presencial)
  • Formar en técnicas de carácter eminentemente práctico y provechoso en materias (poco tenidas en cuenta por las pequeñas empresas) como el marketing, la comunicación, la calidad, la preventa y la postventa, la fidelización, las alianzas estratégicas (unidos vendemos más muchas veces).
  • Dar soporte especializado en elaboración del plan estratégico de negocio, de su gestión y seguimiento, de la operatividad de la compañía, de la básica planificación financiera. Toda empresa aunque sea unipersonal necesita cubrir con solvencia todos estos aspectos.


En definitiva, un emprendedor que quiera iniciar o desarrollar adecuadamente su actividad necesita, sobre todo, que se le muestre el camino, que se le facilite la búsqueda y el alcance de los ingresos que le han de permitir a su organización crecer y progresar, más incluso en muchos casos a que se le alivien exclusivamente sus cargas económicas (que también).

Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB



Foto cortesía de Freephotos.biz


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viernes, 2 de diciembre de 2011

PDCA vs Modelos de Madurez

Cualquier actividad que desarrollemos de forma repetitiva y con rigor, y da igual cual sea su naturaleza y el ámbito en el que nos desenvolvamos, debe seguir una serie de criterios y normas de funcionamiento y control. Es decir debe ser gestionada o lo que es lo mismo debe existir un sistema de gestión que garantice su correcta implantación, ejecución y eficacia.
Al hablar de sistemas de gestión y su implantación se suelen manejar dos modelos o aproximaciones; el ciclo de Deming o ciclo PDCA y los Modelos de Madurez.


CICLO PDCA. Inicialmente popularizados por Eduard Deming (de ahí uno de los nombres por los que se les conoce), por su utilización en los procesos de mejora de la calidad. Su otro nombre PDCA es un acrónimo de su significado y filosofía de gestión que se resume en:
Plan (P) - Planificar (P): establecer los objetivos y procesos necesarios para conseguir resultados de acuerdo con los requisitos del cliente y las políticas de la organización.
Do (D) - Hacer (H): implementar los procesos.
Check (C) - Verificar (V): realizar el seguimiento y la medición de los procesos y los productos respecto a las políticas, los objetivos y los requisitos para el producto, e informar sobre los resultados.
Act (A) - Actuar (A): tomar acciones para mejorar continuamente el desempeño de los procesos.

MODELOS DE MADUREZ. Los Modelos de Madurez fueron desarrollados por el SEI (Software Engineering Institute) como parte de CMM (Capability Maturity Model) para el desarrollo de software. Su primera publicación tuvo lugar en Septiembre de 1997. Los Modelos de Madurez establecen una serie de niveles consecutivos por los que las actividades sobre las que se apliquen deben pasar hasta alcanzar su madurez o estado optimo. Los modelos de madurez a partir de una definición estándar pueden adaptarse a la naturaleza y entorno de cualquier actividad.
La actividad medida, al igual que sucedía en el ciclo PDCA puede ser de naturalezas tan dispares como un procedimiento de control o una Organización completa.
Los niveles de Madurez que plantea el modelo son:
0. Inexistente. No hay conciencia de la actividad.
1. Inicial. La actividad existe pero no hay un marco estable para su gestión.
2. Repetible. Existen ciertas tareas que se repiten, pero más por iniciativa del responsable que por estar oficializado.
3. Definido. Se han definido las tareas que se deben realizar.
4. Administrado. Están defendidos los objetivos que se quiere alcanzar y se controla su consecución.
5. Optimizado. Se analizan los resultados y se mejoran los procedimientos.


Ambos modelos nos presentan dos enfoques de un mismo problema; el ciclo PDCA nos presenta como se debe articular un buen sistema de gestión y los modelos de madurez nos presentan las fases, que de forma natural, debemos pasar para implantar el sistema de gestión.



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