Mostrando entradas con la etiqueta Corresponsabilidad empresa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corresponsabilidad empresa. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de octubre de 2011

Herramientas para la elaboración de memorias de sostenibilidad: GRI.


Si como ya apunté en mi artículo sobre la sostenibilidad, el desarrollo sostenible es “satisfacer las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”, lo que mide realmente el cumplimiento de dichas necesidades son las herramientas para elaboración de las memorias. Y entre todas ellas, destaca una: Global Reporting Initiative (GRI).

¿Qué nos proporciona GRI? Una metodología, herramientas y guía para la elaboración de las memorias, tanto para las grandes como para las pequeñas y medianas empresas. La sostenibilidad nos afecta e implica a todos. Además, dependiendo del sector en el que esté encuadrada la Organización que elabora la memoria, dispondrá de suplementos adicionales para completar y concretar sus actuaciones y valoraciones. Es, por tanto, completa abarcando todos los sectores de actividad empresarial y todos los aspectos empresariales que pueden afectar a los aspectos económico, social y medioambiental.

Deberemos comenzar la memoria con el compromiso de la Organización con la RSC que se plasma en la Declaración del máximo responsable de la toma de decisiones. En ella la empresa muestra la implicación con los tres aspectos de la RSC, los objetivos que se persiguen con la elaboración del informe y la estrategia a corto y largo plazo actualizada para el año en curso. A continuación se debe informar sobre los principales impactos, riesgos y oportunidades en materia de sostenibilidad y bajo las perspectivas a largo plazo y el desempeño financiero de la organización. El siguiente paso será completar los datos referentes a la Organización: nombre, marcar y productos, estructura, localización, etc. Es decir, los datos para identificar y situar a la Organización.

Hasta aquí se ha proporcionado información para situar a la Organización informante. En adelante debemos concretar las acciones y actividades que hemos desarrollado en el periodo que abarca el informe –normalmente un año-. Seguiremos definiendo el perfil de la memoria. En este apartado deberemos apuntar el periodo del informe, referencia de la memoria anterior y periodicidad de los informes y el contacto de la Organización para interesarse sobre algún detalle de la misma, bien por Grupos de Interés (cualquier individuo o grupo interno o externo a la organización que puede ser afectado por las políticas, objetivos, decisiones y acciones de la misma) bien por interesados en los datos que se aportan. A continuación deberemos indicar el alcance y la cobertura de la memoria, determinando la materialidad, la prioridad de los aspectos e identificando los Grupos de Interés. El siguiente paso es concretar los detalles del Gobierno, los compromisos adquiridos en informes anteriores y el grado de ejecución de los mismos y la participación de los Grupos de Interés.

Ya tenemos identificada la Organización, sabemos a qué se dedica, cuales son los valores, misión y objetivos de la compañía, cómo ha ejecutado e informa del año de la memoria y cuales han sido los Grupos de interés a los que afectan sus actividades. A continuación debemos presentar el enfoque de gestión de la RSC y los indicadores del desempeño desde las dimensiones económica, social y medioambiental.

El enfoque de gestión debe ser claro y conciso para poder conocer el contexto baja el cual la Organización presenta la información y las acciones llevadas a cabo en el periodo. Para ello utilizaremos los indicadores de desempeño, con los que presentaremos las tendencias de los últimos años (no menos de tres salvo que no se haya podido completar dicho periodo todavía) y los objetivos a futuro.

La dimensión económica afecta a la información sobre el resultado de las cuentas de la Organización y que puedan ser interesantes para los Grupos de Interés, abarcando todo el espectro geográfico de las operaciones de la compañía y subsidiarias. Además de señalar los datos económicos del ejercicio, debemos informar sobre cómo la organización ha contribuido a la sostenibilidad: éxitos y fracasos, riesgos y oportunidades y cambios llevados a cabo durante el periodo y por qué. Por último informaremos sobre la estrategia de la empresa en materia de RSC.

La dimensión ambiental va referida a ecología: suelo, aire y agua, tanto en los que se refiere a la entrada como la salida, es decir, lo que consumimos y lo que contaminamos. Debemos informar sobre el cumplimiento de las normas y leyes establecidas en todos los lugares donde se tenga presencia, tanto de las nacionales como de las internacionales, siendo principales aquellas que más protejan el medio ambiente. Informaremos de los materiales utilizados, de la energía y agua consumidas, de la biodiversidad, de las emisiones, vertidos y residuos, de los productos y servicios del transporte y de todos aquellos aspectos generales que afecten al medioambiente.

Por último, describiremos detalladamente la dimensión social, quizás la más compleja, ya que se divide en las siguientes categorías: prácticas laborales y ética del trabajo, derechos humanos, sociedad y responsabilidad sobre productos. Respecto al primero, se fundamentan en las normas internacionales: Naciones Unidas, Organización Internacional del Trabajo y Convenciones Internacionales. De los Derechos Humanos deberemos informar sobre el cumplimiento de los mismos tanto nuestra Organización como organizaciones que colaboren con la nuestra (suministradores y clientes) y nos apoyaremos para ello, nuevamente, en organizaciones y convenciones internacionales. Sobre la Sociedad informaremos de los impactos que nuestras actuaciones tienen en las comunidades en las que opera; hablaremos de soborno, corrupción, de cómo se toman las decisiones de política pública de de las prácticas monopolísticas. Finalmente, informaremos de la responsabilidad sobre productos en lo que puedan afectar a los consumidores: salud, higiene, información, etiquetado, marketing y protección de datos.

Para terminar la elaboración de la memoria, debemos incluir el índice para localizar los contenidos y, si se ha llegado a ello, la verificación por una empresa externa.

Javier Colino
Consultor RSC  InnoSIB

miércoles, 27 de abril de 2011

Un poco de por favor, señores

El pasado lunes 18 de abril de 2011 leí en el diario El País un artículo de opinión (La cuarta página: Quiebra moral de la economía de mercado -Antón Costas-) sobre la economía y la política, que define de forma precisa y esquemática lo que ha sucedido en los últimos dos años entre estos dos poderes y que nos han conducido a esta crisis de la que tardaremos tiempo en salir.

Dicho artículo habla de la “…quiebra moral del nuevo capitalismo que emergió en los años ochenta…”, de la “…deslegitimación social de la economía de mercado…”, de “…too big to fail [demasiado grande para caer]…”. En definitiva habla de los desmanes de los políticos y economistas (o mejor banqueros), de la incapacidad de los primeros frente al poder de los segundos, de la “especulación, la volatilidad financiera y la desigualdad”. Los economistas hablan de los “fallos”, de los “errores”, de los “desequilibrios legales” y de la desigualdad y se quedan tan tranquilos y en lugar de asumir responsabilidades, en cuanto se empieza a ver el horizonte un poco más claro reaparecen “las mismas conductas de riesgo y sobresueldos”. Habla el artículo de la falta de moralidad de ciertas personas y de que es necesario “salvar al capitalismo de estos capitalistas” y concluye que “una salida estable y duradera a la crisis requiere una refundación moral del capitalismo”.

Cooperación
Sin duda, estamos hablando de la moralidad y la ética de los jugadores en la política y la economía. Y eso tiene mucho que ver con la RSE, cuyos principios básicos se fundamentan en la triple cuenta de resultados: económicos, sociales y medioambientales. Para evitar situaciones como las mostradas en el artículo, debemos aplicar la responsabilidad, la ética y la conciencia social: responsabilidad para que los productos del mercado respondan a necesidades de los usuarios; ética para que los movimientos especulativos no primen sobre las ganancias de derecho y conciencia social para que las desigualdades no se incrementen. El objetivo primordial de las empresas es la obtención de beneficios pero no vale todo para ganar dinero; todos deseamos tener sueldos que nos permitan vivir mejor, pero no en las cantidades “inmorales” de algunos directivos y más cuando las empresas por ellos dirigidas han sido rescatadas con nuestro dinero.

La refundación moral del capitalismo pasa por la responsabilidad de aquellos con capacidad de decisión y esto tiene sus bases en la Responsabilidad Social Empresarial. Los directivos de las empresas son los primeros que deben tener conciencia responsable, son los primeros que deben empujar la RSE, son los primeros que deben establecer planes para su ejecución y difusión; los empleados y resto de grupos de interés son los que deben avanzar en la exigencia y desarrollo de la RSE. Con todos ellos construiremos un capitalismo más humano donde la igualdad, el respeto y la moral prevalezcan sobre la avaricia, los desequilibrios y la especulación.

Para todos aquellos que tengan interés, recomiendo la lectura del citado artículo.


Javier Colino
Consultor de RSE en InnoSIB


Fotografía cortesía de Openphoto

domingo, 13 de marzo de 2011

Corresponsabilidad: la gran olvidada

Agobiado por las cifras del paro; apurado desde Berlín por Ángela Merkel y desde Bruselas por la Unión Europea para que haga más y más recortes en pensiones y salarios (el Pacto del Euro del viernes 11 de marzo es otro ejemplo), y con las elecciones municipales y autonómicas en mayo y las generales en el horizonte, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no sólo se ve obligado a llevar una política ‘contra natura’ de su ideario, sino que no parece encontrar tiempo para aprovechar los pocos resquicios que la crisis le va dejando para concertar el progreso económico con el social, como sería impulsar el Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas (Cerse), que creó hace tres años.
El 15 de febrero de 2008, el Consejo de Ministros aprobó el Consejo Estatal de RSE (Cerse). Fue una de las últimas “grandes medidas” de Jesús Caldera como ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, que dejó la cartera dos meses más tarde. Pero la actividad de este organismo no está siendo “frenética”, precisamente. El Cerse tardó más de un año en formar cinco grupos de trabajo, los cuales se han reunido una única vez, entre junio y julio de 2009, con el exclusivo fin de constituirse. No hay ni un solo informe emitido, ni ninguna otra actividad de la que pueda dar cuenta en su página web oficial desde noviembre de dicho año 2009.
Así las cosas, algunas comunidades autónomas se han decidido a actuar por su cuenta. Como la Asamblea de Extremadura, que aprobó la tramitación de un Proyecto de Ley de Responsabilidad Social Empresarial en septiembre de 2010, mientras que seis meses después toda la actividad parlamentaria en el Congreso de los Diputados sobre el tema se ciñe a una pregunta al Gobierno para que explique si tiene previsto presentar un anteproyecto de Ley alguna vez. La ha formulado la diputada valenciana Macarena Montesinos de Miguel, del PP, meses después de que su compañero Javier Arenas haya defendido la creación de una Secretaría de Estado de Responsabilidad Social, para elevar el rango administrativo de lo que ahora es sólo una dirección general del Ministerio de Trabajo.
Entre tanto, en el ámbito privado la editorial MediaResponsable ya lleva seis años publicando el Anuario “Corresponsables”. El de 2011 se presenta este lunes 14 de marzo en Madrid, en el Centro de Convenciones Mapfre, a propósito de su XX Jornada “Corresponsables”, que analiza la Responsabilidad Social desde la perspectiva de la creación de valor para los grupos de interés. En el acto se entregarán los diplomas acreditativos a los firmantes institucionales del Manifiesto por la Corresponsabilidad, impulsado por la Fundación Corresponsables y al que pueden adherirse todo tipo de organizaciones y personas.
A lo largo de sus más de 300 páginas, el Anuario “Corresponsables” 2011 (que también se presentará en Barcelona el 29 de marzo, en el Espacio Francesca Bonnemaison) ofrece un balance de la evolución de la Responsabilidad Social desde el punto de vista de las empresas y sus grupos de interés (sociedad civil, administraciones públicas, mundo académico y medios de comunicación). Además, recoge diversas tribunas de organizaciones nacionales e internacionales y una cronología de las noticias de actualidad más importantes del año, así como más de 90 casos prácticos y buenas prácticas de empresas, pymes, Tercer Sector, administraciones públicas, mundo académico y medios de comunicación, entre otros aspectos.
Habrá también una mesa coloquio titulada “Empresas Socialmente Responsables”, en la que se expondrán los casos de BBVA, Endesa y Telefónica, moderada por MAPFRE, y otra sobre los grupos de interés, que contará con la participación del Ministerio de Trabajo e Inmigración, AENA, el Observatorio de RSC y la Fundación Seres.
Está previsto que acudan el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, y el director general de la Economía Social, del Trabajo Autónomo y de la RSE del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Juan José Barrera. Quizás sea buena ocasión para preguntarles por el tema.




Carlos Matías
Socio consultor de Comunicación de InnoSIB






Licencia de Creative Commons
Las ideas de InnoSIB by InnoSIB is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License