Mostrando entradas con la etiqueta Emprendimiento innovador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emprendimiento innovador. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de julio de 2014

Donde estés, a la hora que estés

Donde estés, a la hora que estés. ¿Lo recuerdan? Eslogan publicitario de la compañía Martini. En su momento (finales del siglo pasado, primeros escarceos del uso de los aparatos móviles para algo más que hablar por teléfono), los que empezábamos a realizar desarrollos de aplicaciones de movilidad adoptamos tal consigna para definir su característica esencial. El efecto Martini lo denominábamos en nuestras presentaciones. Aún andábamos lejos (muy lejos, diría yo) de vislumbrar las capacidades que, tanto en programación como en interconexión, se alcanzarían una década más tarde.
En aquellos inicios, nos adentrábamos en usos como: revisar los saldos de nuestras cuentas del banco, reservar viajes, comprar entradas de cine, consultar la bolsa. En dispositivos de pantallas feas y poco resolutivas, eso sí. Recuerdo un video publicitario de Ericksson de finales de los noventa en la que un niño de unos diez años y su padre, supuestamente en una época muy posterior a la de entonces (video de técnica-ficción), comentaban temas sobre los móviles. Y el niño, sumamente extrañado,  preguntaba al padre:
—¿Y entonces, al principio, los móviles sólo servían para hablar?
—Sí, así es, hijo.
—Pero, ¿la gente tenía que ir al médico en persona, en vez de utilizar el móvil?
—Pues sí, hijo.
—Y, ¿compraban las cosas en las tiendas y no mediante el móvil?
—En efecto.
—Y, tú, papá, ¿tenías que ir todos los días a una oficina y no como ahora que en cualquier sitio puedes reunirte, mandar información, tener entrevistas, ver el correo y todo eso que me has contado que haces y que yo no entiendo muy bien?
—Lo has explicado muy bien, hijo.
—Papá, yo creo que no podría vivir en un mundo como el de esa época.
El futuro en las manos
Este diálogo, futurista entonces, poco a poco en la segunda década del siglo XXI empieza a hacerse realidad. El dispositivo móvil, pequeños ordenadores de uso individual que forman parte de nuestro ajuar personal, ha de necesariamente continuar progresando hasta ser nuestro punto de comunicación a cualquier nivel con el resto del mundo. Porque nos da libertad (cualquier lugar, cualquier momento), nos da utilidad (nos evita en gran medida la presencia física), nos da personalidad (lo adecuamos a nuestros intereses, nuestras necesidades, nuestros gustos), nos da privacidad (nos identifica cuando queremos y con quien queremos) y, cada vez más, nos da seguridad y confiabilidad.
El dispositivo móvil personal integrará toda nuestra capacidad de unirnos al mundo en red: será nuestro centro neurálgico de comunicación, información y servicios. Ninguna empresa o institución se verá libre próximamente de no atender sus servicios a través de la movilidad. Será un imperativo.

Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB




Foto cortesía de Freeimages



Safe Creative #1207232010794

lunes, 26 de mayo de 2014

El arte de la recomendación

Desde InnoSIB nos hemos unido a una iniciativa innovadora, valiente, de confianza en la colaboración deinteresada y, sin embargo, de seguridad en el resultado y en el futuro.
Business Up System, modelo ideado, promovido y organizado por el empresario Antonio del Hoyo (en sus ratos libres, dice él), es un compendio de las virtudes de la relación biunívoca entre empresarios y profesionales de cualquier actividad y de cualquier sector económico con el objetivo único de conseguir incrementar las ventas bajo el enfoque de que cada empresario adscrito y comprometido con la causa busque para su aliado en el sistema aquellas referencias comerciales que le pueden suponer negocio directo.
La ayuda mutua, sin más interés que favorecer el negocio del otro que está al lado, provoca de manera continuada en el tiempo que se generen potenciales ventas para cada uno de los miembros de los grupos organizados en Business Up. Es realmente maravilloso comprobar como las relaciones de confianza generar el incremento paulatino de las oportunidades.
… Y además se hacen grandes amigos.

A continuación la visión de Antonio del Hoyo de lo que es y supone Business Up System, como nuevo método comercial, para el relanzamiento del tejido empresarial español desde el pequeño empresario hasta, por qué no, los departamentos comerciales de empresas de mayor tamaño.

El nuevo modelo comercial para las Pymes y los profesionales


¿QUÉ ES EL NETWORKING?

Aunque no todo el mundo conoce el Networking, lo cierto es que se ha generado una tendencia alrededor de este concepto y parece que todo el mundo quiere hacer o sabe hacer Networking, pero hay una gran diferencia entre ese tipo de reuniones donde la gente va con el objetivo de recoger tarjetas, (contactos) con el propósito de vender y el Networking Profesional que es el que proporciona referencias reales y cualificadas de clientes que necesitan los productos o servicios que ofrece su empresa.
No todos los networking son iguales, ni todo es networking, aunque lo llamen de esta forma. Desafortunadamente en España hay muy poco Networking Profesional  Activo, a pesar de que su efectividad es tan importante que llega a representar para las empresas que participan su principal fuente de referencias comerciales, referencias que en la mayoría de los casos se convierten en ventas.
Si ha tenido la experiencia de participar en una reunión de "esas" que reciben el nombre de Networking, donde sólo hay un intercambio de tarjeta y para lo único que sirven es para perder su preciado tiempo le sugerimos que invierta unos minutos en conocer el mejor sistema de Networking Profesional que opera hoy en España BUSINESS UP SYSTEM y compare.
La base del Networking es aumentar los contactos profesionales, pero si no se consigue negocio de los mismos, no sirven para nuestros objetivos empresariales, (más tarde o más temprano todos los negocios son evaluados por sus resultados y si no hay ventas se acaba el negocio). Para obtener resultados reales de la participación en un Networking éste debe ser profesional y seguir en el tiempo un MÉTODO SISTEMATIZADO DE ÉXITO COMPROBADO.
Hoy más que nunca, un sistema que aporte referencias cualificadas es la manera más eficaz y menos costosa de conseguir nuevos clientes. Ésta es precisamente la base del sistema probado y medible de BUSINESS UP SYSTEM.
¿Cualquier empresa puede ser miembro de BUSINESS UP SYSTEM? No; nuestros miembros deben cumplir con unos requisitos imprescindibles de calidad profesional  y tener unos compromisos que garanticen al resto de miembros su credibilidad y por tanto el ser merecedores de su confianza, pilar fundamental para cualquier iniciativa de colaboración empresarial.
El ser miembro activo de BUSINESS UP SYSTEM aporta, entre otras ventajas, la representación en exclusiva de su actividad en un grupo de trabajo y por tanto ser el único receptor de referencias comerciales de su actividad.
Además, participará de forma totalmente gratuita en talleres de capacitación para la consolidación de conocimientos fundamentales en ventas y marketing, Establecerá de forma garantizada múltiples contactos empresariales y dispondrá de un anuncio publicitario on-line que le ayudará a amplificar aún más su señal comercial en Internet.
Nuestras referencias aportan al cliente final la confianza de la persona que nos ha recomendado y por tanto el valor necesario para que prospere nuestra oferta. El modelo de BUSINESS UP SYSTEM se basa en un sistema altruista de colaboración, por lo que el receptor de la referencia no tendrá que pagar nada por recibirla, ni por el negocio derivado de la misma.
El  proyecto de BUSINESS UP SYSTEM es profesional, serio y efectivo, no hace perder el tiempo con un simple intercambio de tarjetas o contactos. Es un NETWORKING PROFESIONAL ACTIVO.
BUSINESS UP SYSTEM está formado por un grupo de empresarios multisectorial y multidisciplinar que tenemos el compromiso en el tiempo de ayudar a nuestros socios a ampliar su red de contactos empresariales y aumentar sus ventas optimizando sus conocimientos, su tiempo y sus recursos.

Nuestro proyecto está gestionado por un conjunto de profesionales de alta cualificación y experiencia en ventas, marketing y desarrollo personal, que tiene como principal compromiso ayudar a aumentar las ventas de las empresas, la impartición de formación para el desarrollo personal en marketing y ventas, además del establecimiento de canales de colaboración entre los empresarios que les ayudaran a descubrir nuevas oportunidades de negocio, establecer colaboraciones puntuales y sinergias de negocio.

Ser miembro de BUSINESS UP SYSTEM,  es mucho más que tener un numeroso  equipo en ventas y marketing trabajando para usted sin tener que descapitalizarse para conseguirlo, ni pagar comisiones, ni sueldos tan difíciles de amortizar.
                  
"Tú puedes obtener todos tus objetivos 
            tan sólo ayudando a los demás a conseguir sus objetivos” 



Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB



lunes, 3 de marzo de 2014

En zapatillas

Se piensa, y desde tiempos ancestrales así se cree, que un buen ambiente de trabajo es aquel en que un grupo de trabajadores, operarios o técnicos mantienen entre ellos una relación de “alegría social”, es decir, cada uno cumple con su cometido sin quejas, las controversias y disputas entre iguales son mínimas y los jefes dan directrices que se ven con buenos ojos. En definitiva, la cordialidad y la camaradería imperan en las decisiones, en la actividad y el trato personal. Esto está bien. Pero esta visión del ejercicio laboral comienza a resquebrajarse cuando los aspectos económicos-financieros de la empresa se vuelven negativos, acrecientan lastres, deja ver las carencias de involucración del colectivo en los resultados.

Es en ese momento cuando el llamado buen ambiente laboral empieza a agujerearse por todas partes: las órdenes de los superiores ya no se debaten (sólo se obedecen), el intercambio de opiniones se vuelve inoperativo (antes en realidad eran superficiales) y se crean constantes desconfianzas entre compañeros (por ver quién es mejor porque puede haber consecuencias derivadas de ello). En fin, que el denominado buen ambiente de trabajo deja de ser un “llevarse bien” y un “trabajar con alegría”.
Los últimos tiempos económicos—sobre todo, hablando en términos de crisis y depresiones—están obligando a asumir cambios trascendentales para reencontrar el perdido equilibrio entre ingresos y gastos. Uno de los grandes debates, que lleva cierto tiempo planteándose, pero que no consigue modelar la forma adecuada para que se adapte perfectamente a nuestros arquetipos de planteamientos de la vida laboral y profesional es el teletrabajo.
La mayoría entiende que el teletrabajo es que un profesional no disponga de oficina propia donde instalarse o que una buena parte de los trabajadores de una empresa trabajen desde sus casas. Así sin más, no es un planteamiento correcto. El teletrabajo ha de entenderse como un sistema, más que como un puesto de trabajo. Ha de entenderse como una forma hábil y eficaz de reducir el coste de determinadas funciones, no de la persona. Ha de entenderse como una estrategia a definir dentro de los esquemas esenciales de la empresa en función de sus objetivos, de su situación y de su cultura.
Rindiendo cómodamente
En este sentido, la estrategia del teletrabajo o realización de actividades a distancia debe asentarse en que: son funciones vinculadas a la información y el conocimiento; las nuevas tecnologías permiten casi en tiempo real mantener el contacto entre los intervinientes en una actividad (jefes, compañeros y subordinados); se persigue el ahorro de costes eficaz, es decir, aquel que conlleva aumento del rendimiento y la productividad; y, finalmente, debe basarse en un perfecto equilibrio real entre la actividad presencial (en la sede de la compañía) y la remota (en otro lugar diferente).
¿Dónde ahorramos?: en desplazamientos (traducido en costes por tiempo improductivo, sobre todo, en grandes ciudades, y por desmotivación personal), en espacio (despachos, locales, salas, edificios y servicios se reducen a lo imprescindible) y en absentismo (el teletrabajo bien llevado permite una conciliación de más calidad entre las necesidades personales o familiares y las necesidades profesionales).
Bien es cierto, que no todo es ventaja. Hay ciertos posibles inconvenientes que deben ser tenidos en cuenta a la hora de un planteamiento correcto y eficaz. La opción del teletrabajo requiere ciertas dosis de autodisciplina, de motivación y predisposición a manejar de forma personal los tiempos y las tareas, de saber separar con claridad la vida personal y la laboral, sobre todo, si se ejerce el trabajo remoto en el propio hogar. Y un evidente impedimento añadido se deriva de la cultura del “te controlo sólo si te veo”.
Como todo en la vida, es preciso armonizar objetivos y adaptarse perfectamente a los diferentes condicionantes para obtener las mejores perspectivas. Porque con estos nuevos modelos que nos abren sus puertas redefiniremos el buen ambiente de trabajo como aquel que genera optimismo, incrementa los rendimientos tanto personales como colectivos y fomenta la ilusión por el esfuerzo y por los resultados, independientemente del lugar físico donde cada uno ejerza su tarea en un momento determinado. La tecnología actual nos lo facilita además.
Está llegando la era de trabajar, por fin, en zapatillas.

Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB




Foto cortesía de Imagebase



martes, 17 de septiembre de 2013

Hacia el cambio y más allá

Mi abuelo decía que cuando algo funciona lo mejor es mantenerlo tal y como está. Mi abuelo tenía razón en muchas cosas (bueno, yo siempre lo he creído así) y en esto por supuesto que también creo que estaba en lo cierto. No obstante, vistas las cosas desde una perspectiva profesional, empresarial, mercantil —o como queramos denominarla—, una máquina o un utensilio, un servicio o un proceso, decimos que funcionan cuando mantienen un grado suficiente de productividad, cuando nos da los rendimientos que le pedimos, cuando cumple sin mayores problemas con las expectativas creadas.
A pesar de ello, cuando analizamos con cierto detenimiento (y no siempre lo hacemos cuando las cosas funcionan presuntamente bien) la situación de la empresa respecto a nuestro mercado, nuestra competencia o simplemente, a veces, respecto a la economía general, podemos llegar a observar que siendo buenos los números, resulta que las tendencias no son favorables. Esto puede notarse porque se crece pero más despacio que otros; se mantiene una buena cartera de clientes muy fieles, pero apenas surge cartera nueva; se empieza a aparecer en las zonas medias de los rankings sectoriales cuando nuestra empresa siempre había estado con los de cabeza.
¿Qué está ocurriendo? ¿Se están haciendo mal las cosas? Mal aparentemente no, pero es evidente que tendremos que mejorar si se quiere asegurar el nivel deseado para la empresa, no sólo en el presente, si no donde verdaderamente nos ha de interesar: en el futuro.

Solo un foco: hacia adelante

En este punto es donde una palabra como innovación empieza a escucharse y en cierto modo, a cobrar sentido. Y el sentido que nos interesa dar al término no es el que con toda probabilidad primero nos viene a la cabeza: invento, descubrimiento, creación, revolución incluso. No, no es ese el sentido que debemos otorgar al concepto innovación.
La Real Academia de la Lengua Española (por el momento quien define oficialmente los usos y costumbres del lenguaje) determina para el vocablo “innovar” la acepción: “cambiar o alterar algo, introduciendo novedades”. Y yo añado: para mejorar y, más en concreto, para mejorar en aquellos aspectos que nos interese mejorar.
La invención busca hallar o descubrir algo nuevo. La innovación busca cambiar para mejorar. No tiene por qué ser nuevo. Es más: en la mayor parte de los casos la innovación consistirá en utilizar lo que ya está inventado, pero utilizarlo mejor de lo que se estaba usando hasta ese momento en que nos planteamos hacer algo porque hemos detectado problemas o dificultades.
Por otro lado, empezamos a tener la archipresente palabra crisis adentrada en todo nuestro ser y sus circunstancias de una manera apabullante, abrumadora, yo diría incluso, asfixiante. Forma parte ya de una manera absurdamente natural de nuestras conversaciones, de nuestros actos, de nuestros pensamientos, incluso de nuestras excusas, que es peor.
¿Y entonces qué? ¿Qué toca ahora?
Pues ahora toca no abandonar, toca pensar, toca actuar, toca alimentar pequeñas esperanzas por alejadas que parezcan de nuestras propias capacidades. Y, aunque asociemos en primera instancia crisis con desastre, ya sabemos que crisis es cambio, transformación, metamorfosis. Porque crisis es etimológicamente (en griego) separar, decidir, reequilibrar. Además, existe idéntica raíz en palabras como: criterio (discernimiento, juicio, norma para conocer la verdad), crítica (separar lo bueno de lo malo), criba (selección rigurosa), crispar (causar contracción repentina y pasajera). Es decir, toca decidir, toca aportar, toca enjuiciar, toca reequilibrar. Toca proclamar cuan de interesante es aunar el pasado con el futuro, mezclar el bagaje de tantas vicisitudes previas con las fuerzas y las ganas de mejorar y perfeccionar, tanta acumulación de información de tantos años con tantas posibilidades de utilizarla en las nuevas mecánicas; en definitiva, aunar, combinar, armonizar, acoplar la experiencia (X) con la innovación (I) en una nueva fórmula (X+I) que ha de permitir a las empresas, a la política, a la sociedad y, por tanto, a las personas, a juntar lo bueno que tenemos con lo mejor que podemos tener.
Decía H.G. Wells, ya saben el de La Guerra de los Mundos y La Máquina del Tiempo, que: “La crisis de hoy es el chiste de mañana”. Y esto se cumplirá porque la transformación y el cambio pasan por las personas, por su voluntad de mejorar, por su decisión, por su ilusión, por su pasión, por creer que cuanto se haga por ser más eficiente va a llegar a buen fin.
Y además, preparemos nuestro plan de acción, pongámoslo en marcha y, sobre todo, cuidemos de mantenerlo, de procurar su permanencia en el tiempo, y de entrenar nuestra vocación por la mejora continua.


Así pues, llevemos el término innovación al lugar que le corresponde en cualquier empresa (sea del tamaño y dimensión que sea). Al lugar del cambio, de la transformación y de la adaptación. Al lugar de la imaginación aplicada a la realidad, a la efectividad. Al lugar donde se utilicen con soltura palabras como modernizar, enriquecer, adecuar, reaccionar.
Mi abuelo tenía razón: si algo funciona consérvalo; pero si quieres que además mantenga el nivel: renuévalo, sin perder su esencia. Sólo el hecho de querer mejorar ya es innovación.


Ángel Luis Herrero y Jaime Renovell
Socios Consultores en InnoSIB
Expertos en Transformación y Planes de Mejora y Eficiencia


Próximas ponencias de InnoSIB Consultores sobre “El cambio para la mejora en los negocios”:

Miércoles, 25 de Septiembre, a las 12,30h, en Centro de Innovación La Vaguada, del Ayuntamiento de Madrid
http://www.lacatedralonline.es/centros-de-innovacion/centro-de-innovacion/21/eventos/11711



Martes, 2 de Octubre, a las 10,00h, en Cámara de Comercio de Toledo, Vivero de Empresas




jueves, 25 de julio de 2013

InnoSIB gestiona el lanzamiento de EntreLetrados.com

InnoSIB ha participado en el lanzamiento de la plataforma Entreletrados.com proporcionando el asesoramiento y la gestión de la puesta en marcha del proyecto.

La plataforma Entreletrados es una iniciativa pionera en el sector de la abogacía cuya finalidad se centra en ser un punto de encuentro entre abogados para intercambiar su conocimiento y su especialización. De este modo, abogados de distinta experiencia jurídica pueden llegar a un acuerdo de colaboración y, por tanto, de incrementar sus respectivos negocios, gracias a utilizar los servicios de EntreLetrados.

Ángel Luis Herrero, socio de InnoSIB, es entrevistado en TICPYMES.







Ángel Luis Herrero Moro, Socio Consultor de Estrategia y Organización de EntreLetrados.com
24 de julio 2013

"Los abogados deben intercambiar sus propias especialidades y con ello aunar esfuerzos y conseguir beneficios mutuos".

Hace unas semanas os presentábamos en TICPYMES la nueva herramienta de ámbito jurídico, pionera en España y una de las pocas existentes en el mundo, donde los profesionales de la abogacía pueden encontrarse para cooperar de forma mutua, intercambiando el conocimiento especializado y la experiencia de cada uno de ellos. Se trata de la web entreletrados.com.
Ángel Luis Herrero Moro, Socio Consultor de Estrategia y Organización de la plataforma, explica cómo se gestó el proyecto y los beneficios que aporta al sector.

1. ¿Cómo surge la idea de crear esta herramienta? ¿Quiénes son los patrocinadores? 
El embrión de la idea surge al observar con atención cómo los profesionales de cualquier índole buscan sin cesar conocimiento y resolución de sus problemas en las redes sociales. Gonzalo de Toro, abogado experimentado e inquieto, comprobó que en su sector, el jurídico, era difícil encontrar rápidamente y con garantía el conocimiento legal y especializado que un abogado puede necesitar para ofrecer un servicio óptimo y de calidad a su cliente. Se dio cuenta de que los abogados deberían poder intercambiar sus propias especialidades y con ello aunar esfuerzos y conseguir beneficios mutuos.
Pero para ello hacía falta una herramienta, en concreto, una base de datos ordenada y bien clasificada, que permitiera a los abogados exponer, por un lado, las especialidades donde son más fuertes y, por otro lado, buscar las especialidades que un abogado puede necesitar para no perder sus asuntos.
Uniendo la inquietud de Gonzalo a la experiencia de Ángel Luis Herrero, profesional senior de la consultoría tecnológica y de negocio, se dio forma al proyecto que nació hace unas semanas.

2. ¿Cómo funciona entreletrados.com? 
Como indicaba, EntreLetrados es una base de datos donde un abogado experimentado (ha de tener al menos 5 años de ejercicio) se integra seleccionando cuáles son sus especialidades, indicando el número de asuntos que ha llevado.
Cualquier usuario registrado puede realizar búsquedas con un nivel de detalle en la especialidad tan alto como quiera para encontrar dentro de la base aquellos abogados que dispongan de experiencia en los criterios seleccionados. Una vez elegido qué abogado puede ser el idóneo, la herramienta le proporciona los datos de contacto para que puedan por su cuenta llegar a acuerdos de colaboración entre ellos. La herramienta solo interviene en presentar la lista de abogados y facilitar los datos de contacto. Posteriormente, los usuarios nos indican el nivel de colaboración que ha habido y una valoración de la misma.

3. ¿Qué beneficios para los usuarios ofrece la web? 
El gran beneficio que EntreLetrados quiere poner encima de la mesa es el hacer más fácil la capacidad de generar más negocio para los abogados. El claro objetivo es facilitar a los abogados el incremento de su número de asuntos o que no pierda clientes por no tener cierta especialidad.
La forma de conseguirlo es vía la cooperación entre los letrados mediante el rápido intercambio de la experiencia y el conocimiento que cada uno de ellos necesite.
Mediante esta cooperación los abogados van a detectar nuevas oportunidades, se van a poder relacionar con abogados de elevado nivel y podrán dar a conocer aquellas materias de las que se siente verdaderos especialistas. La herramienta va a poner a su servicio los medios para que así sea.

4. ¿Cómo puede un abogado entrar a formar parte de vuestra red?
Muy simple. Un abogado (comprobamos que es un abogado en ejercicio) se da de alta, bien como usuario base (solo para consultar) o bien como usuario acreditado (introduciendo las áreas de actividad en las que quiere ofrecer su especialización y experiencia). Para garantizar que el contenido informativo de la base de datos es veraz, el equipo de EntreLetrados realiza oportunas verificaciones antes de dar por válido el alta del abogado.

5. ¿Qué valor añadido aporta entreletrados.com con respecto a otras redes de trabajo? 
Uno de los grandes valores que hay que destacar es que el nivel de detalle de las especialidades es muy profundo llegando a disponer de más de 500 epígrafes entre las áreas de actividad más comunes, por las que es posible buscar y encontrar a aquel gran especialista en una materia muy concreta. Este es un hecho auténticamente diferencial y de un alto valor estratégico para los profesionales que EntreLetrados les proporciona.
Gracias a este nivel de información y conocimiento contenido en la base, es posible dar apoyo a abogados jóvenes a los que, con toda lógica, les ha de costar conseguir asuntos y clientes al principio. Buscando en EntreLetrados pueden encontrar rápidamente a otro abogado con experiencia en asuntos que les llegan para que les presten ayuda y apoyo.



6. ¿Qué le hace diferente a entreletrados.com del resto de herramientas de su entorno?
Lo primero es que EntreLetrados es una herramienta para abogados, a su servicio, para que cooperen y colaboren de forma ágil y efectiva, con el único fin de mejorar su negocio.
No es un mero foro de intercambio de opiniones, sino una base de conocimiento y un impulsor de la colaboración.

7. ¿Qué previsión de usuarios tienen para final de 2013? ¿Qué evolución ha tenido hasta el momento?
En el mes y medio que lleva abierto el sitio Web, una vez que se realizó la fase beta para limar aspectos de usabilidad, se ha llegado ya a los 250 registros de usuarios, entre usuarios base (solo para consultar) y acreditados (integrados en la base).
Nuestros objetivos, cifrados en número de usuarios registrados, para los primeros 6 meses de existencia, más o menos para final de este año, se establecían en los 500 usuarios. Es obvio que si mantenemos el ritmo (y hay un plan de comunicación y de aumento progresivo de servicios para conseguirlo), los objetivos se van cumplir con solvencia.

8. ¿Puede ser la crisis una oportunidad para esta herramienta y para los usuarios de la misma? 
El sector de la abogacía en España no es ajeno a los avatares que la actual y prolongada crisis y actividad económica recesiva está provocando en los balances financieros de cualquier empresa (grande, mediana o pequeña). Pero, por otro lado, son tiempos en que el dinamismo, la creatividad y el empuje han de marcar el desarrollo y la expansión de los negocios. De esta forma, en nuestra opinión, el modelo de cooperación e intercambio de valor y experiencia entre profesionales puede y ha de ser el motor que permita incrementar los contratos y aumentar el negocio. Además, el uso de los nuevos modelos tecnológicos asegura un menor coste en los aspectos productivos y de marketing y difusión por lo que aumentamos la rentabilidad.

9. ¿Cabe la posibilidad que a largo plazo puedan entrar en la red de entreletrados.com usuarios extranjeros? 
Está entre nuestras expectativas que si el modelo funciona en España, podrá ser fácilmente traspasable y orientable a otros mercados, tanto en Europa, como en Latinoamérica. En su momento estableceremos la estrategia adecuada para que el éxito esté garantizado.

10. Muchas empresas utilizan las redes sociales y los medios de comunicación para darse a conocer y, a su vez, para analizar las necesidades que tienen sus propios clientes y los futuros. ¿Puede ser un canal efectivo para entreletrados.com?
Las redes sociales son uno de los ejes que en los nuevos modelos de relación entre las personas, en general, y entre los profesionales, en particular, se hacen imprescindibles para hacer llegar tu imagen, tu oferta y tus mensajes. El hecho de que sea un canal efectivo va a depender de disponer de una estrategia de información sistemática, de escucha activa de los posibles usuarios y de respuesta ágil y a tiempo a sus consideraciones. Es nuestra idea dedicar el tiempo suficiente a esta actividad para sacar el máximo rendimiento.
El sentido de la utilidad y de la alineación con los objetivos básicos de EntreLetrados debe diseñar la estrategia de dónde y cómo estar presentes en redes sociales. En este sentido ya se han iniciado los primeros pasos para proporcionar difusión e interrelación con usuarios a través de las redes más idóneas (Twitter, Linkedin, etc.).




lunes, 1 de julio de 2013

Emprender: al tran-tran

Emprender es iniciar o acometer algo que queremos hacer llegar a un buen fin. El espíritu emprendedor habitualmente es un espíritu (a veces un alma en pena) que cree tener claro el comienzo de una aventura y sueña con un desenlace a medio camino entre muy satisfactorio y altamente satisfactorio.
La verdad es que todo el complejo entramado que uno debe montar en su cabeza suele tener más tintes de ciencia-ficción y de adivinación que de precisa realidad. Los gurús no existen: existen los que creen que existen los gurús. Y estos son los que ocasionan que los irreales gurús den rienda suelta a su inefable: “Así será el futuro…”. Lo malo es que ante hechos consumados rápidamente interpretan su verdad y nos espeten: “Ya os lo dije…”.
Pisando con tiento
Ciertamente el futuro no es patrimonio de ningún adivinador. Y es por ello que cualquier actividad a emprender que en el plazo establecido incumpla mínimamente los objetivos deseados, tendrá con toda lógica consecuencias negativas en la realidad personal de cada uno. El temor al fracaso es lo que suele condicionar la forma de llevar a cabo una acción emprendedora. Y por tanto condiciona el nivel de confianza que hemos de tener para abordar tareas de elevada envergadura.
Pero también es cierto que desde que nacemos estamos constantemente emprendiendo, sin fijarnos demasiado en lo que el futuro nos va a deparar o fijándonos lo justo (mientras tenemos el respaldo de nuestros padres). Emprendemos cuando hemos de elegir nuestra materia de conocimiento (nuestra carrera), cuando hemos de compartir felicidad, hogar, hijos con quien no sabemos su comportamiento futuro, cuando hacemos nuestra selección de empresas para ejercitar nuestra labor profesional, cuando buscamos el lugar idóneo para residir. En todos estos casos, con mayor o menor relevancia, los planteamientos a la hora de tomar la decisión de ponerse en marcha son similares: ¿me equivocaré? ¿saldrá todo como pienso? ¿se cumplirán mis deseos personales? ¿me facilitarán los demás que se cumplan?
Con todos esos trascendentes interrogantes, esas corrosivas dudas, esos inevitables miedos hemos no obstante de seguir adelante y tomar decisiones vitales. La clave de la confianza está gestionar muy bien los riesgos y acometer las acciones con la cautela necesaria, estando en una constante toma de decisiones en función de cómo las circunstancias se van desarrollando, adaptando continuamente los objetivos de forma parcial, buscando los caminos más accesibles, teniendo la ambición justa para no caer al abismo.
Así pues, baraja las cartas, reparte, obsérvalas, inicia el juego y, como en el mus, vamos al tran-tran.


Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB





Foto cortesía de Freeimages

jueves, 6 de junio de 2013

Enredarse

Que la unión hace la fuerza ya lo sabemos todos. Que el afán colectivo supera grandes barreras es patente. Que compartir la adversidad y la fatiga siempre es más tolerable todos convenimos en su evidencia. Por eso, hablar en términos de novedoso, original y moderno del denominado networking no es muy acorde con la realidad.
El asociacionismo, las alianzas y las colaboraciones en el ámbito profesional y de negocio han sido en todos los tiempos un baluarte de la optimización de beneficios y esfuerzos. Siempre hemos buscado y rebuscado ese interés mutuo, esa unión de objetivos comunes, ese acuerdo de perspectivas provechosas.
Lo que quizá podamos referirnos como más novedoso o, si queremos decirlo así, más consecuente con los tiempos actuales de crisis y de recomposición de las formas de actuación profesional es la búsqueda de una colaboración más estrecha entre profesionales independientes. Como todos sabemos (por la prensa claro está) la economía del momento ha promovido y fomentado —aún a expensas del desacuerdo del profesional— que multitud de experimentados y avezados expertos de diferentes especialidades y materias hayan decidido, como autónomo o como microempresa, ejercitar su capacitación.


Independencia y eficacia: las claves


Es aquí donde hemos de interpretar la melodía de la unión, la armonía de la coalición, el ritmo de la alianza beneficiosa. Somos expertos, competentes e incluso ingeniosos, pero como entes aislados no llegaremos fácilmente a encontrar aquellos clientes que nos pueden necesitar. En cambio, mediante la colaboración mutua fusionamos capacidades, aumentamos nuestro horizonte de pesca, coordinamos acciones y conseguimos proyectos como si fuéramos una empresa de cierta envergadura.
El networking tecnológico facilita, al abrigo de nuestros puestos domésticos, el encuentro de profesionales afines, con objetivos similares, con ganas de mantener viva la llama del emprendimiento. Así pues, las redes específicamente profesionales en Internet, los eventos presenciales de networking directo, los auspiciadores (asociaciones, escuelas, etc.) del intercambio de experiencias conforman lo verdaderamente novedoso. Sin olvidar obviamente los contactos personales acumulados en tantos años de brega.
Enredarse es la palabra.


Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB






Foto propia

jueves, 16 de mayo de 2013

Del networking a la alianza estratégica


De todos es sabido que quienes han asistido a eventos o sesiones personales de networking (pagando incluso a cambio de consumición) se han encontrado con la misma situación: todos vendemos pero no hay nadie comprando. Así que, una vez visto el panorama, reconvertimos tales sesiones para hacer relaciones, contactos, amigos, contarnos nuestras cuitas y peripecias profesionales, lamentarnos y, en el mejor de los casos, buscar una colaboración más o menos sustanciosa, ya que estamos allí.
De esta situación se deduce que el enfoque del networking, en muchos de los casos, no parece correctamente direccionado.
Los que hemos optado por el llamado emprendimiento profesional (configurado en diferentes formatos: autónomos, freelancers, pequeñas sociedades; en muchos casos, un mero autoempleo) hacemos girar nuestra vocación de negocio alrededor de nuestra experiencia, nuestro conocimiento y nuestra especialización. Hasta aquí parece meridianamente claro.
Lo que ya no parece tan diáfano es la búsqueda, detección y encuentro de las oportunidades, o sea, de los clientes donde colocar nuestra oferta de productos o servicios. Es obvio, que nuestra mínima y habitualmente personal estructura organizativa no nos posibilita una capacidad comercial suficiente para encontrar las posibilidades de venta. Y por otro lado, las relaciones personales de conocidos tienen un límite. Es más, nuestro exiguo presupuesto en la mayoría de los casos no nos permite dedicarlo a marketing y publicidad o a participar en eventos o en ferias empresariales o a pagar a comerciales expertos y duchos que ejerzan con eficiencia las típicas labores de pre-venta: captación de clientes y cierres de contratos.

La red y el futuro

Es en este punto donde el concepto de networking, entendido como medio de contacto y relación entre seres profesionalmente semejantes (método actualmente rápido y ágil gracias a las redes sociales y virtuales de intercomunicación), adquiere una dimensión mayor, ha de llegar aún más lejos, ha de ser un punto de encuentro verdaderamente eficaz desde la perspectiva de negocio para poder “salir adelante”.
Sobre todo, y no hay que abundar demasiado en ello, en estos momentos frágiles y delicados que actualmente vivimos, donde la escasez de la demanda en casi todos los órdenes del mercado es espectacular y terrible.
Como digo, el networking ha de avanzar hacia la alianza estratégica, es decir, hacia una relación verdaderamente profesional y colaborativa sin perder la identidad de cada uno, hacia una cooperación en la que se marquen objetivos y resultados mutuos, hacia una estrategia de unión eficaz y proactiva. Concepto este de la alianza estratégica nada novedoso pero hasta ayer, como quien dice, exclusivo de las grandes compañías y corporaciones.
No sirven de nada ya los meros contactos reactivos. Esos de: “… ya si me entero de algo de lo tuyo, te lo comento”.
Los ejes en los que basar esta alianza estratégica entre networkers, en estos tiempos de demanda insuficiente y escondida, estriban en dos direcciones:
A)  Ampliación de la oferta, del portfolio, de la experiencia y la capacitación. Ambos aliados (evidentemente de similar y homogéneo discurso de negocio) pueden beneficiarse de compartir los productos o servicios del otro como si fueran suyos, aumentando de esta forma la posibilidad de llegar a un espectro más extenso de clientes que el propio; o bien, posibilitando la entrada de nuestro portfolio de forma más fácil en un cliente a través del portfolio del otro.
B)  Ampliación de la capacidad de detección de oportunidades de negocio, de encontrar demanda de nuestras especialidades y de nuestra oferta (conjunta, claro está). Sumando esfuerzos e ideas respecto al trabajo comercial, de difusión, de marketing, de comunicación, mediante estrategias comunes, los réditos serán mucho más altos a un coste probablemente mucho menor que si el esfuerzo se realiza por separado.

Evidentemente, la alianza estratégica no significa únicamente: “juntémonos y tiremos para adelante”. Han de ser consideradas unas premisas bajo las cuales enfocar con seriedad, compromiso y lealtad, esta relación profesional activa. Entre las condiciones que han de asegurarse se encuentran:
  • Voluntad de cooperación recíproca
  • Equilibrio del portfolio conjunto: complementariedad
  • Acuerdo de compensaciones mutuas bien calibrado y acorde con las expectativas y objetivos de cada parte
  • Confianza en que la estrategia va a funcionar


En definitiva, seamos prácticos, eficientes y abiertos. Busquemos alianzas y no meras relaciones en el networking. Dejemos de mirar nuestro ombligo y nuestras cuatro paredes. Seamos siameses y unamos fuerzas por un bien común. Las alianzas estratégicas pueden ser la salvación para muchos emprendedores solitarios.




Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB


Foto cortesía de Freephotos.biz


viernes, 3 de mayo de 2013

Enseñando a pescar


Previamente, en este mismo blog, comentaba sobre la apuesta por incorporar a las empresas de menor tamaño al mundo de la consultoría, adaptada desde luego en la medida justa y necesaria. Indicábamos igualmente que uno de pilares esenciales en los que estas empresas han de sustentar sus puntos de mejora e innovación consiste en posibilitar la adecuación tecnológica; pero haciendo hincapié en la adecuación de aquella tecnología que provea claros réditos y beneficios en su negocio específico.
El problema de muchas de estas empresas es que, o bien carecen de una estructura orgánica con la precisa competencia o sabiduría para adentrarse en tales retos tecnológicos, o bien, aún disponiendo de recursos internos con capacidad suficiente, les falta iniciativa, proactividad o tesón para poner en marcha proyectos que la mayoría de las veces son mucho más simples de lo que la dirección de la empresa supone.
Porque hay que decir en este punto, que la consultoría de alto standing, de altos vuelos, aquella que se presume dirigida solamente para grandes corporaciones no es obviamente la que necesitan empresas de una posición más específica, de una dimensión más acotada. Lo que estas compañías necesitan es una mano experta y nítida que las oriente en cómo poner la tecnología al servicio estricto de su negocio, de sus objetivos particulares (y muchas veces peculiares), de sus requerimientos rigurosos.
Y esta mano ha de ser capaz no sólo de poner en marcha esas adaptaciones de la técnica moderna en sus procesos, sino que ha de ser capaz y ha de comprometerse a orientar el camino a seguir, a impulsar a sus recursos internos a ser activos, a ayudar a perder los miedos por lo novedoso, a evitar, en definitiva, la dependencia externa.
Soledad en el mar tecnológico
La consultoría promovida en el ámbito de sociedades pequeñas, menos pequeñas y medianas no debe servir para generar desarrollos e implantaciones que creen dependencias de proveedores. No hay que diseñar, plantear e instalar la tecnología exclusivamente, sino que hay que facilitar la autogestión porque lo que suelen necesitar estas compañías son planteamientos normalmente muy sencillos (más de lo que ellas mismas suponen, como he dicho al principio). No hay que ofrecerles una abundante y fructífera pesca, sino que hay que enseñarles a  pescar, y el futuro será más controlable.


Ángel Luis Herrero
Socio Consultor en InnoSIB





Foto cortesía de Freephotos

Licencia de Creative Commons
Las ideas de InnoSIB by InnoSIB is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License