La responsabilidad social del Gobierno. Parte II
Como continuación del articulo anterior del mismo título.
I+D+i. Se recorta
en todos los ámbitos de la ciencia y la investigación. Tenemos buenos
científicos y nos podrían servir para rebajar el gasto sanitario y, por tanto,
solucionar parte del déficit. Cualquier inversión en I+D+i a medio y largo plazo es
positiva y fomenta el empleo. Por poner ejemplos sencillos, los satélites
enviados recientemente influyen en la predicción del tiempo y esto tiene una
aplicación clara en la agricultura. Gran parte de las cosas que hoy
consideramos habituales, han sido gracias a la investigación espacial: móviles,
GPS, imágenes digitales, etc. Los beneficios pueden ser grandísimos, pero hay
que aplicarlos bien, como todo. Es por tanto fundamental para el futuro
invertir en Educación y en I+D+i. Este es uno de los cambios estructurales que
demandamos para nuestra generación y país futuros. Otro ejemplo, las energías renovables, un sector al que lejos de apoyar,
se está castigando. España necesita cubrir el hueco del PIB que dejó la burbuja
inmobiliaria, y ese hueco debemos encontrarlo en sectores donde estemos bien
posicionados. Además del turismo, España tiene las mejores condiciones
climáticas de toda Europa para ser líder en la generación de energía solar y
eólica. Y tenemos una de las mejores empresas a nivel mundial en energía eólica
(Gamesa). Este sector podría
generar puestos de trabajo a un nivel similar a lo que en sus días hizo la
construcción. Las renovables están bien, pero hay que analizar su coste.
Si es pagando un sobrecoste del 525% no estamos de acuerdo. Hay que
fomentarlas, pero apoyando la investigación (volvemos nuevamente a la I+D+i) y
no la generación, que es lo que se ha hecho hasta ahora. Esto solo beneficia a
las empresas generadoras (Endesa, Iberdrola, etc.), que, además, son las que se
llevan el beneficio en la distribución. Es más importante, desde nuestro punto
de vista, solucionar el problema de la deuda eléctrica y el coste real de la
misma. El Gobierno ni la toca y nos sube la electricidad.
Edad
de jubilación. Hay que aumentarla y cuanto antes mejor. Hay que trabajar
más años para poder sufragar los gastos de las jubilaciones y hacerlo
sostenible para las generaciones venideras, nos han dicho. Alargar la edad de
jubilación fomentará el desempleo juvenil ya que el hueco que dejarían en las empresas
sería ocupado por los jóvenes. ¿Qué hacemos con los mayores? Les recortamos
beneficios adquiridos. Es cierto que si se alarga la edad de jubilación no se
puede cubrir el puesto por jóvenes. Pero eso no impide que sea voluntario o que
una persona quiera trabajar media jornada siendo la otra media compartida por
un joven o, durante un tiempo definido, que un joven y un mayor compartan el
puesto y se pueda considerar periodo de aprendizaje (pagando a ambos, por supuesto)
y favorecido por el estado de alguna manera. No está de más pedir algo de
imaginación al Gobierno ante la falta de ideas.
Fiscalización. ¡Qué podemos decir
de esto! Los que hace unos años en Galicia se dedicaban a entrar y salir con
grandes y rápidas barcas fueraborda cargadas de productos que fomentaban la
alegría en los jóvenes (drogas para los que no lo entiendan), con algún que
otro resultado de muerte y que no podían ingresar el dinero en los bancos ya
que no se podía demostrar su procedencia, ahora pueden redimirse y aflorar ese
dinero por un “módico” 10% sobre lo que en su día deberían haber pagado.
¡Generoso Gobierno! Lo mismo para esas personas que no saben lo que hacer con
el dinero y se lo llevan a otros países porque aquí pretenden cobrarles
impuestos. ¡Qué vuelvan todos (los dineros) y, además, les invitamos a comer (a
sus dueños) por benefactores!, dicen desde el Gobierno, en restaurantes de lujo
como hicieron algunos de sus miembros después de escuchar el tan bienvenido y
bien leído discurso de su jefe ese famoso 11 de julio en el Congreso En unos
años se irán a celebrarlo a Eurovegas y, de paso, echarán unas manitas al
poker, claro, ya que se juegan el dinero (de otros, por supuesto), no al mus
que solo se apuestan los cafés y las copas. Y para que recordemos más y mejor
su obra, nos incrementan el IRPF a los asalariados, las cotizaciones a los
autónomos y maltratan un poco la educación y la sanidad para que sean privadas
y agasajar a sus amigos
Fraude. ¿Qué es? ¿Para que
gastar más recursos en investigarlo? Según el Gobierno no debe haber mucho en
España ya que no merece ni mención ni investigación. Lo cierto es que ningún
Gobierno a partir de 1996 ha
sido capaz de hacer nada. Y, sin embargo, los especialistas hablan de cifras
que no alcanzamos a imaginar (60 o 70.000 millones de euros ¡al año!) que viene
a ser lo que se necesita para rescatar a la banca. Proponemos tasas
extraordinariamente altas para los defraudadores, más cárcel, y para los que se
llevan el dinero a paraísos fiscales. Demandamos un acuerdo de la UE para no
reconocer a los paraísos fiscales o penalizarlos de alguna manera, aunque
conllevaría otros problemas. Por ejemplo, Holanda, Luxemburgo y ciertos lugares
de Gran Bretaña están considerados paraísos fiscales. ¡Y que paguen algo más
los ricos! Ya que los pobres estamos exprimidos y ya nos queda poco jugo.
Administración y Políticos. Hay que cambiarlos
para que todo siga igual. Es cierto que la mayor parte de los políticos son
honrados y no debemos hacer demagogia con esto ya que podemos penalizar a todos
por unos cuantos "chorizos". Pero creemos necesaria una
reestructuración del estado: Administración central, autonómica y local. Ahí
tendríamos una buena medida para valorar a nuestros políticos. Se pueden
eliminar ayuntamientos y diputaciones, convertir las autonomías en estados
federados, pero reduciendo mucho el número (5 ó 6 estados) y con igualdad de
competencias, revisar la forma de acceso al estatuto de funcionario, evaluar los
puestos en todas las administraciones, eliminar asesores y personas designadas
a dedo, eliminar organismos sin competencias o su reconversión (Senado y muchos
departamentos descentralizados, etc.) y aunque las dietas de los políticos son
"pecata minuta" (inapreciable) en los presupuestos del estado, es un
buen gesto hacia los ciudadanos. Con todas estas medidas ya se han eliminado
más de la mitad de los políticos, pero de una forma racional. Sin embargo, no,
Rajoy impulsa las diputaciones, elimina las mancomunidades, reduce el número de
concejales (la mitad de ellos no cobran) y, eso si, establece salarios fijos
para alcaldes y concejales según las poblaciones donde desempeñen los puestos.
Habrá que ver.
Y mucho nos tememos que esto solo acaba de
empezar.
Javier Colino
Consultor RSC